El Convento de la Purísima Concepción del Palancar, “El Conventito” fue fundado por Fray Pedro de Alcántara en 1557,en los siglos XVII y XVIII se añadieron nuevas reformas , actualmente viven en él cuatro hermanos franciscanos.
Es un lugar de peregrinaje, meditación y retiro, también cada vez acuden mas visitantes ya que el sitio donde está emplazado es de una singular belleza.

La primera parte del convento de gran simplicidad y austeridad como era Fray Pedro de Alcántara mide unos 72 m2y allí el santo alcantarino inició su reforma franciscana.

Fray Pedro nació en Alcántara provincia de Cáceres en 1499 y murió en Arenas de San Pedro (Ávila) en 1562, estudió la Universidad de Salamanca y después se hizo franciscano, Fray Pedro tenía don de gentes y predicaba con gran éxito, vivía y viajaba austeramente, lo hizo descalzo hasta Roma, así practicó y ensalzó la pobreza y el ayuno.

Inició la reforma de su orden llamada “alcantarinos”, y apoyó la de Santa Teresa de la que era gran amigo. Fue beatificado por Gregorio XV en 1622 y canonizado en 1669 por Clemente IX. Su obra se llamó Tratado de la Oración y la Meditación.

El Conventito tiene una simples celdas con unas maderas hechas camas, para dormir los frailes, fray Pedro dormía sentado apoyando la frente en un tronco, sin sitio para más.

Texto de Santa Teresa de Jesús sobre la pobreza, austeridad y dulzura de Pedro:

“Paréceme fueron cuarenta años los que me dijo había dormido sola hora y media entre noche y día, y que éste era el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios de vencer el sueño; y para esto estaba siempre o de rodillas o en pie. Lo que dormía era sentado y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared. Echado, aunque quisiera, no podía, porque su celda –como se sabe– no era más larga de cuatro pies y medio.

En todos estos años, jamás se puso la capilla, por grandes soles y aguas que hiciese, ni cosa en los pies, ni vestido, sino un hábito de sayal, sin ninguna otra cosa sobre sus carnes, y éste tan angosto como se podía sufrir, y un mantillo de lo mismo encima.

Su pobreza era extrema y mortificación en la mocedad, que me dijo que le había acaecido estar tres años en una casa de su Orden y no conocer fraile si no era por la habla; porque no alzaba los ojos jamás; y ansí a las partes que de necesidad había de ir no sabía, si no íbase tras los frailes; esto le acaecía por los caminos.

Con toda esta santidad, era muy afable, aunque de pocas palabras, si no era con preguntarle; en éstas era muy sabroso, porque tenía muy lindo entendimiento.”

El claustro es mínimo con columnas de madera y patio de luz, la cocina es una cocina típica extremeña de antaño con los enseres justos y necesarios, el refectorio sigue siendo de auténtica simpleza y la capilla decorada con los mosaicos de Magdalena Leroux y la estatua de San Pedro realizada en madera por Pérez Comendador.

Las reformas hechas posteriormente siguen la arquitectura sobria y simplista, la capilla y el nuevo claustro tienen unas bóvedas magníficas, y el berrocal granítico que lo rodea aportado el material necesario para su construcción.

El mensaje que transmite este entorno y este sitio, no deja impasible a nadie, a algunos impacta de manera muy espiritual o íntima, para otros es historia, y los amantes de la naturaleza tienen un trocito de paraíso paisajístico.

Horarios visitas del convento

Mañanas: 10 - 10:45 - 11:30 - 12:15 - 13h.
Tardes: 16:30 - 17:15 - 18 - 18:45h.
No se atenderán visitas durante los actos litúrgicos.
Miércoles cerrado.

Horario de misas.
Invierno: 17:30h
Verano: 19:30h